- "Atravesados por la fuerza de la organimetría, que bloquea los flujos de una heterodoxia vital, es decir, sujetos de una casi sintomatología de antireciprocidad en red, SE olvida la transparencia oportuna de lo antimaquínico. [...] Acaso cierta disposición a un ludismo de direcciones transversales origine o difumine el gesto de corte que permita (una) irrupción." // Yil Delés

Con tacón de punta

Tita tapa el tuco y Tito tantea:
 -¿Pinta el toqueteo? Cate, Tita, cate...
Y le toca una teta. Ante el patoteo, Tita peca de pacata:
-¡Quite, no tontee! -y acota tuteando -Cómete el tuco y pon coto a tu pico, patán.
Tito capta la mueca de Tita y mete la pata:
-Tú quita tu tuco, que mi lata y mi pan con manteca no me apocan. Te patina, Tita. ¿Qué pito toca tanta antinomia? ¿A cuento de qué?
Tita no acata:
-¡Qué tipo! ¡Qué tupé! Tu petaca te opaca, te quita tu tino. 
Y no contenta, tapona:
-Empaca, Tito. ¡Con tu petate a Dakota, con tu tío Paco!
Y Tito ataca con tutti:
-¡Te amputo la teta, puta! 

 * * *



Ahora Están Preñadas Las Torcidas

Al hierático oropel rechacemos al encontrarnos. Situémonos tan anomás: proximidades rabiosas o hermandades. Ignotas buenas intenciones dan asco si las atornillamos.Suena tonto ordenar razones tembleques. Urge ganarle al sentido. Aunque hábiles orquestas redunden anquilosadas en su timbre añoso, no prefiramos rendirle oídos. Huestes imperfectas: busquemos invadir dormitorios, almacenes; sitiemos las alegorías si tan ordenadas resultan. Tanto urdir guerras alcanzará, seguramente.